viernes, 4 de abril de 2014

Ya llegó la Primavera.

Y con ella, la luz, la alegría y la poesía.
Yo pongo unas imágenes y la poesía, algunos de los grandes.
 
 Si al tiempo de ver esta entrada, escuchas “La Primavera”, de las “Cuatro Estaciones” de Vivaldi, el ambiente será perfecto.









Primavera.
Juan Ramón Jiménez

Abril, sin tu asistencia clara, fuera
invierno de caídos esplendores;
mas aunque abril no te abra a ti sus flores,
tú siempre exaltarás la primavera.

Eres la primavera verdadera:
rosa de los caminos interiores
brisa de los secretos corredores,
lumbre de la recóndita ladera.

¡Qué paz, cuando en la tarde misteriosa,
abrazados los dos, sea tu risa
el surtidor de nuestra sola fuente!

Mi corazón recogerá tu rosa,
sobre mis ojos se echará tu brisa
tu luz se dormirá sobre mi frente...





La Primavera besaba.
Antonio Machado

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.

Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
!Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!


Poesía visual.
Guillaume Apollinaire
(caligrama)
 



Volverán las oscuras golondrinas.
Gustavo Adolfo Becquer

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales,
jugando llamarán;

pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar;
aquellas que aprendieron nuestros nombres,
esas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores abrirán;

pero aquellas cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
esas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;

pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate,
¡así no te querrán!





Primavera.
Tomás de Iriarte

Ya alegra la campiña
la fresca primavera;
el bosque y la pradera
renuevan su verdor.
Con silbo de las ramas
los árboles vecinos
acompañan los trinos
del dulce ruiseñor.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Escucha cual susurra
el arroyuelo manso;
al sueño y al descanso
convida su rumor.
¡Qué amena está la orilla!
¡Qué clara la corriente!
¿Cuándo exhaló el ambiente
más delicioso olor?
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Más bulla y más temprana
alumbra ya la aurora;
el sol los campos dora
con otro resplandor.
Desnúdanse los montes
del duro y triste hielo,
y vístese ya el cielo
de más vario color.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.

Las aves se enamoran,
los peces, los ganados,
y aun se aman enlazados
el árbol y la flor.
Naturaleza toda,
cobrando nueva vida,
aplaude la venida
de mayo bienhechor.
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.
  




"Mayo"
Lope de Vega

En las mañanicas
del mes de mayo
cantan los ruiseñores,
retumba el campo.
En las mañanicas,
como son frescas,
cubren ruiseñores
las alamedas
Ríense las fuentes
tirando perlas
a las florecillas
que están más cerca.
Vístense las plantas
de varias sedas,
que sacar colores
poco les cuesta.
Los campos alegran
tapetes varios,
cantan los ruiseñores
retumba el campo





Mariposa
Nicolás Guillén

Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida palmera
y al fin su vuelo absurdo reposara
--tal como en una roca azul de la pradera--
sobre la linda rosa de tu cara...

Quisiera
hacer un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara
sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara.




  
Primavera a la vista.
Octavio Paz

Pulida claridad de piedra diáfana,
Lisa frente de estatua sin memoria:
Cielo de invierno, espacio reflejado
En otro más profundo y más vacío.

El mar respira apenas, brilla apenas.
Se ha parado la luz entre los árboles,
Ejército dormido. Los despierta
El viento con banderas de follajes.

Nace del mar, asalta la colina,
Oleaje sin cuerpo que revienta
Contra los eucaliptos amarillos
Y se derrama en ecos por el llano.

El día abre los ojos y penetra
En una primavera anticipada.
Todo lo que mis manos tocan, vuela.
Está lleno de pájaros el mundo.





Oda I: Vida retirada.
Fray Luis de León

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

 Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

 No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

 ¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

 ¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

 Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

 Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

 Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

 Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

 Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

 Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

 El aire del huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruido
que del oro y del cetro pone olvido.

 Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

 La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

 A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

 Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insaciable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

 A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.


  
Más poesía:



martes, 4 de marzo de 2014

Arroz con Coles de mi Abuela.

Arroz con Coles.


Hace unas semanas, en una reunión familiar (fue un ratito muy agradable), con motivo de la visita de Rosbel, mi querida prima caraqueña, a la que no veía desde hacía muchos años.
 Se habló de casi todo, y la comida tradicional, fue uno de los temas, y mi prima Nedia, se acordó, de una receta que hacía “Abuela Rosa” y que ella, aún hace de cuando en cuando, yo le comenté que nunca había oído hablar del “Arroz con Coles” y entonces ella recordó unas estrofas de una Isa Canaria (canción popular):

[...
Azafrán amarillo y arroz con coles,
a Mateya la hija del cho Capote,
se le metió un foguete, por el escote,
por el escote niña, por el escote,
a mateya la hija del cho capote.

A mateya la hija del cho capote,
se le metió un foguete, por el escote,
¡juye, juye, Mateya!,
¡mira que los foguetes, tienen ideya!”.
...]

Mateya (Matea).
Cho (tío).
Foguete (cohete).
Juye (huye).
Ideyas (ideas).

Comencemos con la receta, que me detalló mi querida prima Nedia, a la que agradezco las explicaciones y la paciencia.

EL “Arroz con Coles de mi Abuela” es una de esas recetas, de tiempos de penuria, en los que se echaba mano de lo que hubiera en casa, para solucionar la comida y en ocasiones, el resultado era extraordinario.

 Ingredientes:

Arroz.
Col cerrada.
Tomates.
Pimiento dulce (verde y rojo).
Cebolla.
Ajos.
Majado de ajo y perejil.
Pimentón dulce (opcional).
Arvejas (opcional).
Zanahoria (opcional).
Azafrán, yo suelo utilizar el llamado “Azafrán de la tierra”
Colorante (opcional).
Aceite, agua, sal.


“Azafrán de la tierra”
(Carthamus tinctorius)
 Lo cultivo en mi azotea.

  
Preparación:
En un caldero amplio (para hacer el arroz) se pone un chorretón de aceite, se añaden las coles cortadas en dados de 2 cm,


Se rehogan hasta que doren un poco.
Se reservan en el mismo caldero.


A parte, en un sartén, se pone otro chorrito de aceite y saltea el ajo, la cebolla y el pimiento dulce, (todo picadito fino).


Cuando estén dorados, se le añade el majado de ajo y perejil y se rehoga un poco.
A continuación es el momento del pimentón dulce (opcional), yo no le puse.


Se añade el tomate pelado y cortado en dados, se cocinar hasta que esté.


Incorporar el salteado al caldero donde teníamos reservado las coles.
Rehogar removiendo unos minutos para que se mezclen bien los sabores.


Añadir el arroz y rehogar unos minutos, para que el arroz se impregne bien de los diferentes sabores.


Añadir el agua, en la proporción adecuada para el tipo de arroz.
Añadir la sal, el azafrán y más colorante si fuera preciso.


Esperar que hierva, añadir las arvejas y las zanahorias costadas de daditos (opcional).
Cuando vuelva a hervir bajar el fuego y dejar cocinar, hasta que el arroz esté listo.


A “chascar”


Esta entrada está dedicada a mi familia paterna, a mi abuela Rosa, a ni abuelo Diego y a mis  tías y tíos ya tristemente desaparecidos.


martes, 4 de febrero de 2014

Cedro Canario

Cedro Canario
(Juniperus cedrus ssp. Cedrus Webb & Berthel.)


Cedro Canario (Juniperus cedrus ssp. cedrus Webb & Berthel.) es un árbol endémico de las islas Canarias, está presente en Tenerife, La Palma, La Gomera y Gran Canaria.
Pertenece a la familia de las cupresáceas.


En la vecina isla de Madeira podemos encontrar la subespecie Juniperus cedrus ssp. maderensis (Menezes) Rivas Mart. & al.), endémica de dicha isla.

Imagen pertenece a:


Su pariente próximo en las islas es la sabina, (Juniperus turbinata ssp canariensis, antes llamada (Juniperus phoenicea subsp. turbinata)


Aunque se conoce por cedro, no es un auténtico "Cedrus", sino una variante de los enebros europeos (Juniperus oxycedrus) con los que tiene origen común.


Debido a su gran resistencia y adaptabilidad, su hábitat de distribución es muy amplia, entre los 500 y los 2400 metros altitud, ocupando diferentes pisos de vegetación, bosque termófilo, monteverde, pinar y alta montaña.
Es el único ejemplar arbóreo capaz de alcanzar los 2400 m. de altitud y soportan las duras condiciones climáticas de la alta montaña.

Alto Guajara, Las Cañadas del Teide.
Pisos de vegetación:

Descripción.
Árbol o arbusto grande, de crecimiento relativamente lento y muy longevo, alcanzando una altura de 5 a 20 m. algunos escritos hablan de la existencia de árboles de hasta 30 metros de altura. Hoy en día son raros los que superan los 10 metros de altura.


Ramas.
Árbol siempre verde, relativamente tupido, de corona amplia e irregular


Los árboles jóvenes con forma más piramidal, y copa algo más “ralas”.


Muy ramificado, y algo enmarañado.


Ramas ascendentes.


A pesar de que las ramas son ascendentes, tiene un cierto aspecto de árbol "llorón".


Debido a que las ramitas jóvenes son algo péndulas (colgantes) más o menos arqueadas.


Su aspecto general, depende de la altitud y de lo propicias que sean las condiciones; por encima de los 2000 m. de altitud, es mucho más compacto, asimismo no suele supera los 5 m. de altura, mientras en zonas más bajas y con condiciones idóneas su aspecto es mucho más “llorón” y puede alcanzar los 10 m.


Hojas.
Hojas de forma acicular o linear, finas, recta, rígidas, algo acanalada, con bordes enteros, el ápice puntiagudo, de hasta 3 cm. de largo y 2 mm. de ancho.


De color verde-glauco por el haz y verde oscuro por el envés.
 


 Con dos bandas estomáticas blanquecinas por el haz, a cada lado del nervio central.


Las hojas se dirigen hacia el extremo de la rama.


Verticiladas, en grupos de tres alrededor de la rama, alternando la dirección.


Brotes tiernos.


Flores.
Especie normalmente dioica, con ejemplares macho y hembra separados en diferentes árboles.
Tanto las flores femeninas, como las masculinas son diminutas.
Florece de invierno a primavera.


Las flores masculinas, muy abundantes, son pequeños conos cargados de polen, que nacen en las axilas de las hojas, de 3-6mm de largo, 2-5mm de ancho, de color amarillos a naranja-marrón, se caen poco después de liberar su polen, (febrero-marzo).


Las flores femeninas menos abundantes y notorias que las masculinas, de 5-12 mm, aparecen en las axilas de las hojas,  originan frutos (conocidos como arcéstidas)



Frutos.
Frutos en forma de bayas.


 Globosos y axilares, de unos 8-15 mm. de diámetro.


Tienen, seis escamas carnosas, fusionadas en dos grupos de tres.


Las tres escamas mayores, esconden las semillas.


Fruto de color verde pálido.


Se vuelven marrón-rojizo al madurar, con pátina cerosa de color rosado variable.


 Tardan en madurar unos 18 - 20 meses después de la floración.


Semillas.
Cada fruto contiene generalmente tres semillas, ocasionalmente más.
A temperatura ambiente, las semillas conservan su capacidad germinativa durante unos 4 años.


Las semillas necesitan pasar por el tracto intestinal de córvidos, estas, debido a la acción de los ácidos en el tránsito intestinal, digieren las escamas carnosas y excretan las duras semillas.
La escasez de estas aves, dificulta mucho la difusión de esta especie.






Cultivo.
Sería más que interesante promocionar el cultivo de este árbol en jardines particulares; su porte “llorón”, lo dotan de una gran belleza.
 GUÍA SOBRE TÉCNICAS DE PRODUCCIÓN DE ESPECIES DE INTERÉS FORESTAL
Autores:

Viveros Jocama y Sataute Viveros

Para su cultivo, las bayas han de recibir un tratamiento que facilite su germinación.
1º) Los frutos se ponen a secar al sol.
2º) cuando estén perfectamente secas, se introducen en un recipiente con abundante agua durante 24 h.
3º) Se les retira la pulpa.
4º) Se lavan con jabón para eliminar impurezas y restos de resinas.
5º) Se desinfectan con fungicidas o agua oxigenada.
6º) Su plantación requiere exposición soleada.


También puedes acudir, a los viveros de los Cabildos de las islas, seguro que lo consigues.
Imagen pertenece a:



Tronco.
Los ejemplares viejos tienen un recio tronco, en ocasiones algo retorcido.

Recubierto por una gruesa corteza, en tiras fibrosas largas, escamosa, de coloración marrón grisácea.


Con profundas fisuras.


En ocasiones, rezuma resina muy perfumada.


El cedro canario se encuentra en peligro en su hábitat natural. Está protegido por ley desde 1953.
Las poblaciones de Gran Canaria, figuran en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría de: "En peligro de extinción".


Datos de Población estimada para individuos naturales:
La población se estima de 600 individuos sexualmente maduros.
Islas Canarias - 572 individuos:
 Gran Canaria 12,
 La Palma 250,
 Tenerife 200,
La Gomera 100 (Elliot 2009).

Madeira:
   Una población con 40 individuos.
(Sequeira 2010, datos no publicados).
Datos extraídos de:
           


La situación actual de la especie, tenemos que atribuirla a diferentes factores:
·         La sobreexplotación, por su valiosa madera; esta es sin duda, la causa más importante.
·         El pastoreo tradicional, hoy en día prácticamente anecdótico, favorece a la especie.
·         La introducción con fines cinegéticos, en el año 1970. de “muflones” en el Parque Nacional del Teide (Tenerife) y de “arruí” en  los montes y cumbres de La Palma, causan verdaderos estragos en la flora en general y seria más que conveniente su erradicación.
·         La escasez de córvidos, que se alimenta de sus frutos y tras digerirlos, excretan las duras semillas.


Toponimia:
Que tuvo un pasado mucho más glorioso, lo demuestra, las múltiples referencias en la toponimia de las islas.

Monte del Cedro, Gomera.
Imagen pertenece a:


Pico del Cedro (La Palma).
Imagen de 1887, a 2.200 m.
 Imagen pertenece a:


Roque del Cedro, Cañada del cedro, Tenerife.
Imagen pertenece a:


Montaña del Cedro, Gran Canaria.
 Imagen pertenece a:


Como decíamos, la causa principal de su escasez, es la sobreexplotación por su valiosa madera, de consistencia compacta, ligera y aromática.


Utilizada históricamente en las Islas para la fabricación de muebles, sobre todo para la fabricación de las conocidas “Cajas de Cedro” (baúles); cajas muy utilizadas para guardar alimentos, pero sobre todo el ajuar de novia, debido a la capacidad de la madera para impedir las plagas de carcoma, no sólo en la propia madera, sino en la ropa del interior.

Caja de cedro.
Hechura poco tradicional, con tablas delgadas, en múltiples piezas. Sin decoración exterior.


Pero con decoración en interior de la tapa (estuco pintado).


En la actualidad, las “cajas de cedro” son utilizadas para guardar ropa de poco uso.


Caja de cerdo.
Hechura tradicional, muy robusta, con tapa maciza de una pieza, redondeada por la parte superior y plana por la inferior, generalmente con una decoración simple, a base de líneas hechas con punzón.
Imagen pertenece a:


Debido a esto, los ejemplares naturales más viejos que se pueden observar hoy en día, se encuentran refugiados en riscos inaccesibles, o lugares de donde era muy difícil sacar los troncos, y algunos ejemplares que por lo retorcido de su tronco no eran aprovechables.
 Imagen pertenece a:


Gran parte de los ejemplares se encuentran de las zonas de cumbre.


Viejo ejemplar superviviente a un incendio.
La Fortaleza, Cañadas del Teide.


En la actualidad las poblaciones se recuperan lentamente.
Por suerte se está utilizando como árbol ornamental en parques y jardines de las islas.
Aquí lo podemos ver, muy bien acompañado de paisanos.
Barbusano, cedro, acebuche, drago y madroño.


Se suele ver cultivado en bordes de carreteras.


En la actualidad, se están haciendo algunas repoblaciones, (escazas) para devolver a este magnífico y bello árbol, el esplendor que tuvo antaño.
Repoblación en la que participan escolares.
Imagen pertenece a:



Medicina Popular.
Se utiliza en medicina popular, se extrae aceite de toda la planta, frutos y semillas.
Tiene propiedades: antiséptica, antiparasitaria, antiinflamatoria y vulneraria (para cura de heridas).
David Bramwell en su libro “Plantas Medicinales de las Islas Canarias”
Recomienda: “Ni el té, ni los aceites de sabina o cedro canario se deben usar durante el embarazo, puesto que son estimulantes uterinos y pueden causar abortos. No deben utilizarse para las infecciones del tracto urinario, si existe alguna señal de inflamación del riñón.”



Otros Datos, Wikipedia:
“Hay algunas plantaciones experimentales con fines comerciales, donde ha demostrado que crecen rápidamente en condiciones favorables, alcanzando 14-15 metros en 40 años.
También se cultiva en climas templados y cálidos, como Nueva Zelanda y California.”




Para saber más:
Salvador González Escovar.

Origen y diversificación del Cedro Juniperus cedrus

Aproximación a la Viabilidad de las Semillas de J. cedrus

La Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas (tm)

Repoblación Vilaflor, Tenerife.

Threatened conifers of the world.

El cedro baja de las cumbres de Taburiente.